El propietario del establecimiento nos comenta que:
La Fonda Xesc es conocida por su oferta culinaria. Su carta ofrece una veintena de platos frescos elaborados que son el resultado de la curiosidad que en Francisco heredó de locales como el antiguo Reno o Can Fabes, de Santi Santamaria.
Se trata de una cocina centrada en productos de la tierra sometida a una actualización. Se experimenta con ingredientes tradicionales que comparten menú con el foie y los tártaros, los maridajes descubren diferentes sabores y las salsas se hacen sin miedo de mezclar nuevos elementos.
Con un trato sencillo y cercano que tiene como objetivo que el comensal se sienta como en casa, intenta ser el reflejo de una cocina que no necesita aditivos para ser efectiva. La base reside en una elaboración sin pretensiones, utilizando dos o tres ingredientes en cada plato, no más. Procurando en todo momento que liguen los unos con los otros y que no haya nada que sobre ni falte, pues como dice Francisco, la cocina debe ser fácil.
Seguir esta filosofía ha contribuido a que la Fonda Xesc haya sido premiada con una estrella Michelin, un galardón que hemos aceptado humildemente y que le damos la importancia justa.
La Fonda Xesc es conocida por su oferta culinaria. Su carta ofrece una veintena de platos frescos elaborados que son el resultado de la curiosidad que en Francisco heredó de locales como el antiguo Reno o Can Fabes, de Santi Santamaria.
Se trata de una cocina centrada en productos de la tierra sometida a una actualización. Se experimenta con ingredientes tradicionales que comparten menú con el foie y los tártaros, los maridajes descubren diferentes sabores y las salsas se hacen sin miedo de mezclar nuevos elementos.
Con un trato sencillo y cercano que tiene como objetivo que el comensal se sienta como en casa, intenta ser el reflejo de una cocina que no necesita aditivos para ser efectiva. La base reside en una elaboración sin pretensiones, utilizando dos o tres ingredientes en cada plato, no más. Procurando en todo momento que liguen los unos con los otros y que no haya nada que sobre ni falte, pues como dice Francisco, la cocina debe ser fácil.
Seguir esta filosofía ha contribuido a que la Fonda Xesc haya sido premiada con una estrella Michelin, un galardón que hemos aceptado humildemente y que le damos la importancia justa.




